Ensalada típica de invierno que se agradece por su frescura y por su envergadura, dejándonos totalmente templados para cualquier inclemencia del invierno. Necesitamos hacer de antemano la salsa romesco como aliño de esta ensalada.
Por otro lado, necesitamos huevo duro, cebolla, bacalao desmigado, olivas negras, atún, ajos y escarola. Sólo necesitamos preparar cada alimento y preparar la fuente en la que lo serviremos. Se deja a elección de cada uno cambiar algún producto. Pero pensemos que la escarola, por ejemplo, es de sabor más intenso que otras lechugas así que cambiarla puede alterar el resultado final.