Postre italiano, de fácil realización. Su etimología reside en una expresión que se podría traducir por “levántamela”, ya que su postre era consumido en búrdeles para proporcionar fuerza a los hombres para practicar sexo. Su razón es la proteína que contiene tanto la yema como la nata y el excitante de la cafeína.
Por un lado hemos de tener un litro de café con una copa de licor de Marsala, que deberemos dejar enfriar. Por otro, blanquearemos (montar) 450 gramos de azúcar con 450 gramos de yema. Deben triplicar su tamaño. Montaremos también un litro y medio de nata. Mezclaríamos la yema blanqueada, el queso mascarpone, un quilo y medio, y la nata montada. La base sería de galleta Savoiardi mojada con el café y el Marsala y encima la mezcla de la nata, yema y queso. Se espolvorea chocolate negro en polvo y que sea amargo para combinar con la mezcla azucarada. Las posibilidades de emplatar son numerosas, a saber: en copa, en bol, en plato, etcétera.
Entiéndase que ésta es una simple receta. De aquí pueden salir variaciones. Imagínate infusionar la nata con menta, canela u otra cosa para darle un toque de sabor final. Pues de ahí, hasta el infinito.
mmmmmmhhhhhhhhhhh!
Creo que hay pocos postres que puedan compararse a un buen Tiramisú.
Yo creo que uso Amareto de licor, es posible?
Este postre habría que medirlo no en litros ni en centilitros, sino en campos de fútbol, que es una unidad de medida que a este paso será recogida como estándar de medida. Imaginaos…. ‘póngame un campo de fútbol de tiramisú, por favor…’
mmmmmmmmhhhhh!
Yo le echo Amaretto, es posible?
Creo que hay pocos postres que se puedan comparar a un tiramisú.
Desde esta ventana que me brinda internet a el mundo culinario, EXIGO
a todos los cocineros que, a partir de ahora, a la hora de hacer
Tiramisú, se adopte un estándar de medida. Este estándar será el campo de
fútbol, muy de moda para medir cualquier cosa hoy en dia.
Imaginaos entrando en tu restaurante de menú, que ese dia haya suerte
y haya tiramisú, y que te traigan un tiramisú del 1CDF (Campo de
Fútbol). Eso, señores, es el cielo…
Como nos tiene comido el Mundial de Fútbol. Pero no es mala idea lo de dimensiones CDF. A partir de ahora se alquilará el Camp Nou o el Mestalla, ni para conciertos ni para ostías… para cocinar. ¡Genial!