Plato austríaco de impronunciable nombre y que podría traducirse por “bolita de queso” pero más bien se refiere a un tipo de masa de queso que resulta una comida bastante potente y donde necesitaremos de una bebida bastante digestiva. En Austria acompañan tal plato con el licor Schnaps, de alta graduación y ligeramente aromatizado con frutas, normalmente. Podemos acompañarnos con una ensalada de patatas o una compota de manzana.
Los ingredientes son muy básicos y baratos:
Con todo esto haremos una masa homogénea que dejaremos reposar durante un cuarto de hora. Por otro lado cortamos una cebolla en juliana, la doramos bastante con cien gramos de mantequilla. Para acabarla lo espesamos con media cucharada de harina. Necesitamos doscientos cincuenta gramos de diferentes quesos (únicamente evitar Emmental) que rallaremos y mezclaremos.
Haremos hervir agua con sal. Y la bola de masa necesita de un utensilio que usan en Austria pero en nuestro caso, si no se tiene (cosa normal por otro lado), necesitamos un rallador con agujeros medianos o grandes. Haremos pasar la masa por ahí y cuando tengamos hilillos los cortamos y hacemos que hiervan. Tardan poco en cocerse, minutos.
Conforme vamos teniendo los hilillos hervidos, en una fuente o bol, alternamos capas de masa con la mezcla de queso, y rematando al final con la cebolla ya dorada.