Alguna vez si compras menta, suelen darte unos ramilletes bastante grande. Tienes la opción de tomar mucho té durante varios días o bien hacer una gelatina. Vamos hidratando 4 gramos de hoja de gelatina. Luego se escaldan 50 gramos de menta. O sea, hervir en agua muy caliente por un espacio de tiempo corto, un minuto. Y luego enfríar rápidamente con agua con hielo. Secamos las hojas y las trituramos. Hacemos una infusión con la menta triturada, 40 gramos de azúcar y 250 gramos de agua. Lo colamos y lo juntamos con las hojas de gelatina. Lo ponemos en un molde y dejamos enfriar. Y ya está.
Búsqueda
Despensa
Almacen
aceite agua ajo almendra azúcar blanco blanquear brunoise café caldo canela caramelo cebolla chocolate clara cobertura crema gelatina harina horno huevo huevos leche levadura limón líquida mantequilla nata patata perejil Pescado pimentón pimienta pollo postre puerro queso rojo sal salsa tomate vinagre vino yema yemasInfluencias
Cocina