Cuando sobra pan y uno no sabe que hacer, existen diversas opciones. Ésta que comentamos hoy no es la más fácil pero sí una con deliciosos resultados: Las migas.
Para empezar necesitamos pan duro. Éste lo pondremos en remojo con agua y leche (un 40% de la mezcla que sea leche, más o menos). Ha de quedar una masa uniforme, totalmente desmenuzado. Cuando esté lista, le quitaremos el agua sobrante con la ayuda de unos paños limpios.
Pondremos a dorar unas láminas de ajo. Cuando estén en su punto añadimos la masa ya escurrida. Lo importante es que vaya dorándose y secándose poco a poco, con el fuego bajo, la masa. Así iremos dándole vueltas, removiendo hasta que la masa se vuelva crujiente y dura. Así la iremos desmenuzando con la ayuda de unas varillas o de una cuchara de madera.
Aquí empiezan múltiples variantes. Por un lado podríamos tener un sofrito de cebolla y pimientos con chorizo y jamón para darle un buen sabor. O simplemente un buen chorizo y morcilla, con uvas al final de la cocción del plato. O bien sólo verduras. Y, ¿si le añadimos algo de pescado? ¿Y cómo le quedará pulpo cocido y troceado, añadiéndole pimentón rojo y sal maldón? Y, ¿qué pasaría si en vez de agua usaramos un caldo para humedecer el pan duro?
Y podríamos seguir así hasta aburrirnos. Hemos de pensar que se tarda bastante en hacer las migas. Así que paciencia, tiempo y tranquilidad con este proceso que promete buenos resultados.
Si ya habíamos comentado una forma de hacer la masa de la coca de recapte, añadimos una más y acabamos el plato.
Esta vez la masa se hace con 125 gramos de harina, 6 gramos de levadura, 5 gramos de sal, 50 de agua y 30 de mantequilla. Mezclamos harina, levadura, sal y el agua, que debería estar templada. Una vez que la masa está hecha, añadimos la mantequilla. Y continuamos amasando y dejamos fermentar, que doble su tamaño.
Una vez que tenemos la masa, cojemos un poco y la estiramos y la ponemos sobre una bandeja de horno. Colocamos encima de ella una especie de tartar hecho con pimientos rojos y berenjenas escalibados, atún y anchoas. Todo cortado muy fino. Tiramos un poco de aceite por encima y al horno.
No tarda mucho en cocerse. Al sacarla, ponemos el broche de sal maldon y un chorrito de aceite. ¡Qué aproveche!
Para hacer la masa de la Coca de Recapte se necesitan 400 gramos de harina, 100 mililitros de aceite de oliva, 35 gramos de levadura, 200 gramos de agua tibia y un poco de sal. Para hacer la masa, empezamos mezclando el agua tibia con la levadura. Hará que la levadura empeice a actuar. Acabamos mezclando el resto de ingredientes, amasamos y dejamos reposar para que fermente. Estiramos la masa. Y como guarnición podemos recurrir a pimientos rojos y berenjenas escalivadas, tomate triturado, anchoas, etcétera.